- Serie conozca su auto
- Archivo de ediciones
- Clasiautos en
  PrensaLibre.com


Comentarios   |   anúnciese en este sitio  |  Directorio
Francisco Arredondo: un guatemalteco en la elite mundial

Las carreras de larga duración están diseñadas para llevar al límite a las máquinas y a los pilotos. Las condiciones de los terrenos y la tortura de recorrerlos, son variables que afectan la concentración de los conductores.

Desde luego, el desgaste no sólo se evidencia en el cansancio muscular. Los sistemas respiratorio, digestivo, renal y nervioso, también pasan factura en este tipo de competencias.

De ellas, la Telefónica-Dakar es la más dura representativa del género en todo el mundo.

Durante 18 días se corre igual número de etapas, siendo la primera en tierras galas, de la región D¹Aauvergne a Narbonne. Con la nieve, la ruta se convierte en un verdadero calvario. Manejar en nieve sucia (con lodo) demanda más sensibilidad y mejor capacidad de reacción. Luego se atravesará España, se tomará un barco para llegar a Marruecos, donde cambia el clima a lluvia y humedad. Posteriormente empieza el infernal calor con el que se recorren otras 13 etapas por Mauritania, Mali, Burkina Faso y Senegal.

Sólo participar en la competencia es un mérito deportivo reservado para un grupo no mayor de 200 motociclistas, 150 conductores de autos y 65 camioneros.

Como es común en los altos estratos deportivos, cada competidor establece su estrategia para incrementar su desempeño. De esa cuenta, aunque parezca irónico, a través de la exigencia de alto nivel se establece una sana camaradería que llega a constituirse en férrea amistad, porque el aspecto humano sobrepasa a la justa misma.

Por eso, no es de extrañar que Francisco Arredondo esté consternado por el fallecimiento de Richard Sainct durante la Carrera de Los Faraones, cuando el francés aventajaba por muy poco al guatemalteco. Las victorias de Sainct lo hicieron un parámetro de referencia mundial.

En poco tiempo, Francisco Arredondo ha logrado ubicarse entre el reducido grupo de privilegiados corredores de rally abierto o raid, en la categoría de motocicletas. Sin embargo, la posición de Arredondo no es casual, sino es el producto de una larga y consistente carrera basada en el establecimiento de objetivos claros y estrategias para alcanzarlos.

Su carrera de motociclista empezó desde niño y la desarrolló mientras estudiaba en la universidad. Se vio interrumpida durante el período dedicado a obtener una maestría en finanzas en Luxemburgo, pero inmediatamente la retomó en 2003 con la intención de correr la edición del Telefónica-Dakar de ese año. Fracturas en el esternón y la columna vertebral hicieron que se aplazara para este año.

En 2004, en su primera participación, logró completar ocho etapas, lo cual es sorprendente. En la última, un tobillo dañado exigió que tomara medicinas que afectaron su estómago, le provocaron una seria deshidratación y lo obligaron a retirarse de la competencia, haciendo que se perdiera en esa octava etapa. Igual situación sucedió con varios de los principales participantes, incluyendo a quienes ocuparon las primeras posiciones.

En una competencia de este tipo el deterioro es tal que los músculos se atrofian, los dolores son insoportables y sólo el recio espíritu deportivo hace posible sobrellevar el malestar. En el caso de Arredondo, ambos dedos meñiques quedaron sin movimiento. Además, el dolor de piernas y brazos se tornó insoportable. A este cuadro se suma que las horas de sueño son pocas, habiendo etapas en las que se corren hasta 20 horas y se duermen dos o tres antes de empezar una nueva.

La inclusión de aparatos GPS (Posicionadores Satelitales Globales) ha sido de gran ayuda, pero en el caso de las motocicletas, su uso requiere de gran habilidad porque el piloto tiene que ver la pantalla e instintivamente disminuye la velocidad. El reto es observar las indicaciones del GPS sin desacelerar, mientras se transita un camino o terreno completamente desconocido.

Francisco Arredondo está llamado a abrir brecha para los centroamericanos en tan difícil disciplina. En estos momentos continúa su preparación para la edición 2005, corriendo competencias, haciendo bicicleta de montaña y carretera, gimnasio y una estricta dieta. Su objetivo es completar la Telefónica-Dakar, continuar corriendo el próximo año y, en el mediano plazo, establecer un equipo nacional con acceso a la participación de alto nivel.

Luego de 15 años de experiencia, a sus 27 años tiene el tiempo a su favor, así como el entusiasmo, espíritu y entrega para llegar a lo alto de su pasión deportiva. A esos factores se une su tenaz determinación que lo hace uno de los más destacados corredores de su disciplina.

Néstor Larrazábal


Otros artículos en esta sección