| Los autos, enseña de la fama | |
|
Si en algo las estrellas se parecen a los demás mortales es en su gusto por los autos. No por cualquiera, por supuesto, porque como veremos en esta nota, los modelos que eligen confirman el dicho ³así como es el sapo, es la pedrada².
¿Cuántos autos tuvo Elvis? Es casi imposible saberlo. Su extensa colección forma parte del museo en que se convirtió su casa en Memphis, Tennessee.
Claro que él no es el único famoso que se apasionó por los autos. Desde mafiosos de la calaña de Al Capone o Pablo Escobar Gaviria, pasando por personajes de la nobleza de varios continentes, hasta científicos como el matemático John Von Neumann, un señor matacarros, todos han encontrado en ellos una extensión de sí mismos, para ostentar sin tapujos el éxito que habían buscado.
En otras palabras, los autos, por el hecho de que se utilizan en público, son un icono de lo que el sociólogo Thorstein Veblen clasificó como la clase ociosa. ¿Quién no quisiera pertenecer a ella?
 |
| Arnold Schwarzenegger incendió su Hummer en su campaña política para ganarse el voto verde. |
El periodista Paul Bannister, en un artículo publicado en Bankrate afirma que el comediante Jay Leno posee 107 carros. Entre ellos bellezas únicas creadas por Bugatti, un Morgan de dos cilindros y un McLaren F-1, de 627 caballos de fuerza, certificado como el más rápido salido de una línea de producción. Su precio, un millón de dólares, no debería sorprender a nadie.
McLaren sólo fabricó 64 modelos del F-1, así es que Leno no está solo. Otros felices poseedores son el diseñador Ralph Lauren y el cómico Rowan Atkinson, ³Mr. Bean². El último, por desgracia, cuando lo conducía a menos de 20 kilómetros por hora chocó y tuvo que enviarlo a la fábrica para su reconstrucción.
Otro comediante, Jerry Seinfeld, invirtió unos 1.4 millones de dólares para remodelar su garaje en Manhattan, en donde guarda sus preciados Porsches, entre ellos un 959 valorado en 700 mil dólares, del cual se fabricaron 200 unidades. Pero no lo puede manejar, porque Porsche se niega a conceder vehículos para pruebas destructivas y, por lo tanto, el gobierno estadounidense no ha podido medir la emisión de gases ni el comportamiento ante colisiones de ese modelo. Así es que se trata de una pieza sólo para exhibición, por lo menos en ese país.
Arnold Schwarzenegger, el flamante gobernador de California, en cambio, prefiere Hummer. Nada extraño, por cierto. De hecho, fue él quien convenció a AM General para que produjera la versión para consumo de este famoso vehículo militar que participó en la Guerra del Golfo. En diciembre de 1999, AM General vendió los derechos de ese modelo a General Motors.
Desde entonces se han vendido unos once mil de estos goliats cuyo precio, 90 mil dólares, los ha destinado a millonarios, estrellas de cine y deportistas de altos vuelos como el basquetbolista LeBron James y Jeremy Shockey, de los New York Giants.
Este último tuvo que justificar la adquisición ante el comité deportivo de Ohio, cuyos directivos sintieron curiosidad por la procedencia del Hummer, en especial cuando supieron que está equipado con tres televisores. El asunto terminó cuando la madre de Shockley demostró que se lo había regalado para celebrar los 18 años del retoño.
¿Y qué tienen en común Shockley y el rapero Coolio? Pues que ambos vendieron sus Hummers. El primero dice que lo disfrutó mientras lo tuvo, pero el segundo dice que se aburrió por el altísimo costo de mantenimiento. No era para menos.
El suyo, un modelo diesel, tenía dos tanques de combustible de 25 galones de capacidad cada uno y un tercero, de respaldo, de 17 galones. El Hummer se lo obsequió su compañía disquera, pero ³para viajar de Los Angeles a San Francisco necesitaba tres tanques llenos y ese gasto, con los años, cuenta², comentó el rapero.
Otras estrellas son menos ostentosas, pero no por eso menos exclusivas. En cuanto estuvo disponible el Honda Civic Hybrid, Leonardo DiCaprio obtuvo uno. Por su parte la columnista Arianna Huffington prefirió un Toyota Prius en lugar de sus Lincoln Navigator y un Lexus. ³El Prius atrae multitudes en parqueos llenos de Jaguares y BMW², dice Arianna. Cameron Diaz, Billy Joel, David Duchovny, Bill Maher y Larry David, creador de Seinfeld, son otros propietarios del Prius, en el cual ven una posible solución al calentamiento global, pues, al igual que el Hybrid, funciona por medio de electricidad y gasolina.
Harrison Ford, cuya carrera cinematográfica empezó como Han Solo, el piloto del Millenium Falcon, una nave que en la Guerra de las Galaxias era un modelo viejo, parchado, que hizo exclamar a la Princesa Leia ³¿y en eso vamos a viajar?², se quedó con ese gusto, porque prefiere manejar autos clásicos como un Austin Healey 3000, pintado de brillante ³british racing green² o verde inglés de competencia.
Hulk Hogan, cuando no le aplasta la cabeza a sus oponentes, disfruta manejar su Dodge Viper modelo 1994, el más rápido que ha producido esa casa. ³Nada sustituye al caballaje², dice el luchador.
También los cómicos gustan de la velocidad. Por ejemplo, Jim Carrey posee un Saleen S7 de dos plazas, fabricado cuidadosamente a mano, lo que justifica su precio de 395 mil dólares. Otros aficionados al modelo son Adam Sandler, Ken Griffey Jr. y Nicolas Cage. El último también tiene un clasiquísimo Lamborghini Miura, de 446 mil dólares, que perteneció al último Sha de Irán.
Hay marcas que atraen a los famosos y una de ellas es Land Rover. La lista de estrellas que poseen uno es extensa pero baste con mencionar a Kevin Costner, Silvester Stallone, la reina Isabel II, Bill Murray, Robin Williams, Fidel Castro y la tenista Chris Evert quien dijo, ³prefiero un Land Rover que una pintura de 40 mil dólares².
El ex de Britney Spears, Justin Timberlake posee tres Mercedes, dos Cadillac Escalade, un Audi TT, un Dodge Viper, un BMW y un Porsche. Otro aficionado al Viper es el promotor y genio del Tae Bo, Billy Banks. Otras estrellas como Whoopi Goldberg, Liz Taylor, Charlie Sheen, Will Smith, Cher, Ben Affleck, Michael Jackson, Jane Fonda, Michael Douglas y Eddie Murphy prefieren autos a su medida. Al extremo que algunos han adquirido limusinas cuya parte trasera está equipada con oficina completa.
Barbra Streisand viaja en una de casi 15 metros de largo que incluye jacuzzi y cuarto de baño, porque así ³evito los gérmenes de los baños públicos². Una saludable medida que cuesta alrededor de unos 700 mil dólares.
Otro auto de culto de los famosos es el Cadillac. Entre otros de sus aficionados están o han estado la princesa Wilhelmina de Holanda, los reyes Balduino de Bélgica, y Gustavo V de Suecia. Los papas Pio XII y Juan XXIII, así como los presidentes Teodoro Roosevelt, Ike Eisenhower y Richard Nixon. Los actores Marlene Dietrich, Fred Astaire, Elvis Presley, Frank Sinatra y el pintor Salvador Dalí también los disfrutaron como lo hizo Albert ³Al² Capone en su momento.
Se cuenta que un auto de la colección de Capone fue adquirido por el capo del narcotráfico Pablo Escobar Gaviria, quien hizo que lo reconstruyeran por completo en Estados Unidos. Cuando lo recibió en una de sus mansiones colombianas, descargo una tolva de metralleta Thomson, de la misma época del auto, para que luciera auténtico. Por lo visto también era aficionado a la serie Los Intocables.
Cadillac, finalmente, ha sido una de las marcas que más celebridades ha contenido y transportado. El sitio www.car-nection.com compila una base de datos con más de cien personalidades históricas que han tenido o han viajado en Cadillacs, entre otros al ex premier de la desaparecida Unión Soviética, Leonid Breznev, así como el coronel guatemalteco Juan José Aguilar de León.
 |
| Jay Leno acaricia una de sus reliquias. | Los hombres más ricos del mundoOccidente
Se cuenta que Bill Gates se levanta de madrugada y se acuesta tarde. Para él lo más importante en la vida es el trabajo. Incluso posee una mansión en Arizona, con tres piscinas, que no ha visitado por falta de tiempo. Pero cuando se trata de carros sabe darse ciertos lujos. Entre otros, tiene un Porsche 930 Turbo, un Jaguar XJ6 y un Ferrari 348. Aun así, es parco si se le compara con potentados de otras latitudes.
Oriente
Hasanal Bolkiah, sultán de Brunei, vive con un boato que le hubiera envidiado el mismo Hurun Al-Raschid, inmortalizado en Las Mil Noches y Una Noche. Se dice que posee cinco mil autos y que cada vez que Ferrari lanza un modelo nuevo al mercado, compra dos.
Mike Tyson compró un Lamborghini 4X4. Cuando un periodista le preguntó, para romper el hielo, ³¿le gustan los autos italianos?², el ex campeón de los pesos pesados se limitó a decirle, ³uh, ¿es italiano?².
| Otros artículos en esta sección | |